La Música Española entre 1890 y 1950 (I)

Una introducción a la música de Albéniz, Granados, Falla, Rodrigo...

Este mes de Abril en Mirlo Studio, lo vamos a dedicar a explorar la música española de finales del siglo XIX y bien entrado el siglo XX. Es importante conocer bien las raíces y orígenes de esta música, además de sus influencias.

Música popular vs. Música clásica

En música, se hace muchas veces la distinción entre “música popular” y “música clásica”. ¿Por qué se produce esta distinción?

  • En primer lugar, por la escritura de la música en sí: en la música popular, no hace falta escribir cada nota, cambio de ritmo y compás, o acorde… De hecho, la gran mayoría de la música popular en cualquier parte del mundo no ha sido escrita en papel, sino que ha ido transmitiéndose de generación en generación. Y si se escribe, es de una forma muy simple. La música clásica, por el contrario, está completamente escrita: las notas, acordes, y ritmos que hay que tocar son los que están escritos en la partitura delante de nuestros ojos.

  • En segundo lugar, la improvisación. La música popular, al no estar escrita, tiene mucha más libertad y por ello los músicos tienen más tendencia a improvisar. En el caso de la música clásica, la improvisación no existe, a no ser que el compositor mismo lo indique explícitamente.

  • En tercer lugar, y no menos importante, es la función de la música en sí: la música popular no está compuesta específicamente para una sala de conciertos (por lo cual es más de carácter social y festivo), mientras que la música clásica sí (convirtiéndola en algo más ‘solemne’). Por poner un ejemplo, el jazz empezó a tomar forma como música de acompañamiento en los bares o restaurantes de las grandes ciudades norteamericanas. En cambio, la Novena Sinfonía de Beethoven sólo está diseñada para una sala de conciertos.

El ‘milagro’ de la Música Española de cambio de siglo

Así pues, tras ver estas tres diferencias principales, es razonable pensar que una simbiosis entre la música popular y la música clásica pudiera parecer algo muy difícil, o incluso imposible. Pero en España se produce un verdadero ‘milagro’ ya que compositores como Albéniz, Granados, Falla, Turina, y Rodrigo (por citar unos pocos) consiguieron combinar ambos mundos musicales y crear un lenguaje sonoro muy “español” y facilmente reconocible.

En los últimos días, he estado revisando y repasando la Suite Española de Albéniz (compuesta en 1886), y es muy interesante y revelador ver los subtítulos que pone a cada uno de los números: Granada-Serenata, Cataluña-Curranda, Sevilla-Sevillana, Cádiz-SaetaEs decir: todos los números de esta maravillosa Suite están inspirados ya sea en danzas, o en canciones populares. Se distinguen acordes flamencos, hay imitaciones en el piano del rasgueo de guitarras, o del zapateado en los tablaos sevillanos, nos lleva por Aragón y sus jotasSobre la Suite Española haré un evento privado, en el que explicaré con más detalle cómo Albéniz consigue estos efectos y ese lenguaje sonoro

En próximos posts, podcasts, y vídeos, seguiremos indagando sobre el Nacionalismo Español. Así que prepara tu maleta, ¡y acompáñanos en este viaje!

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